Según Freud, el control de nuestra mente está en manos de dos tiranos que luchan constantemente: el ello, un sirviente de los genes, y el superyo, un lacayo de la sociedad (ambos representando a un "otro"). Opuesto a ellos se encontraría el yo, representando las necesidades genuinas del individuo. %% [[Csikszentmilhayi1990]]:44 %%
#Rev/2602 #Tipo/Definición