Debido a las diferencias sexuales entre hombres y mujeres, usar la propia mente para inferir el estado psicológico sexual de otros suele ser una mala guía cuando se trata de entender a un otro. Por ejemplo, los hombres subestiman lo molestas que pueden ser las aproximaciones sexuales no deseadas y las mujeres sobreestiman lo molesto que resultaría para un hombre ser acosado sexualmente por una mujer. %% [[Buss2021]]:52 %%
#Rev/2602 #Tipo/Apunte