Uno de los problemas con el uso de antidepresivos es que estos generan síntomas de abstinencia en al menos una parte de los pacientes que dejan de tomarlos (creo recordar que era alrededor del 20 %). Esto es un problema especialmente porque dichos síntomas (tristeza, pensamientos suicidas, problemas para concentrarse, irritabilidad, ansiedad, agitación e insomnio) son los mismos de la depresión, por lo que **el paciente puede pensar que se trata de una recaída cuando no lo es**. Esta interpretación errónea puede iniciar un círculo vicioso que conduzca finalmente a una recaída real. %% [[Kirsch2009]]:94 %% #Rev/2602 #Tipo/Apunte