A partir del DSM-5, el término adicción se estira lo suficiente como para considerar como tal cualquier interés o apego apasionado. Su definición original lo restringía a la dependencia física de una sustancia, es decir, la necesidad de una dosis cada vez mayor y la aparición de síntomas de abstinencia. **Hoy, se usa para referirse a cualquier uso compulsivo**, sin tener en cuenta la [[Criterios de significancia clínica de los síntomas de los trastornos mentales|significancia clínica]]. %% [[Frances2014]]:205 %% Sin embargo, **el concepto de adicción comportamental debería estar reservado para aquellos que padecen una exacerbación en su empeño por buscar placer**. Por ejemplo, cuando la persona sigue realizando la conducta a pesar de que en el corto plazo no hay recompensas (ya no siente placer ni le gusta realizarla) pero sí hay consecuencias extremadamente negativas (problemas financieros, pérdida de la familia, cárcel). %% [[Frances2014]]:206 %% #Rev/2602 #Tipo/Apunte