Si una de las funciones de la religión es *ayudar a generar la sensación de duración* por medio de la supresión del miedo a la muerte, resulta probable que nuestros genes y la selección natural tengan algo que ver con ello. Así como nuestros genes y el entorno nos guían en la dirección hacia aumentar las probabilidades de dejar descendencia (induciéndonos a tener conductas sexuales de riesgo), creo que puede ocurrir algo similar con la trascendencia. A pesar de que no podemos extender la duración de nuestro cuerpo físico indefinidamente, la religión nos hace pensar que sí podemos extender la duración de nuestra alma hasta la eternidad. #Rev/2602 #Tipo/Reflexión