La voluntad (como *impulso* que nos conduce a *hacer algo*) es una propiedad emergente del sistema nervioso central. Intentar explicarla por medio del recurso de la metafísica puede resultar cómodo, pero solo esquiva la cuestión de fondo y transfiere el problema a otro dominio donde tampoco podemos resolverla. En otras palabras, esta explicación supone añadir una capa extra de dificultad (de naturaleza similar al problema de quién creó a Dios).
Digo que es una propiedad emergente porque la voluntad no es más que una manifestación material (en la realidad) de los procesos bioquímicos que ocurren en el SNC del individuo, los cuales a su vez dependen de la interacción de este con el medio.
Además, la voluntad no existe como propiedad a nivel de una neurona individual, sino como propiedad del sistema como un todo que está formado por elementos que interactúan entre sí.
#Rev/2602 #Tipo/Reflexión