La separación de los poderes (ejecutivo, legislativo y judicial) y su independencia entre sí es fundamental para evitar que, por ejemplo, un gobernante pueda sostener que jamás ha saltado sus propias leyes o modificarlas para adecuarse a sus intereses privado. %% [[Rallo2019]] %% Según Anthony de Jasay, los poderes del Estado se mantienen genuinamente separados si este se comporta de manera benigna. %% [[Rallo2019]] %% #Rev/2602 #Tipo/Apunte