La selectividad femenina es un principio tan fundamental que opera incluso a escala celular. Lejos de ser un receptor pasivo, el óvulo ejerce un control activo en la fecundación a través de un fenómeno conocido como *elección críptica femenina*. Dotado de una gruesa capa externa, el óvulo no solo se defiende de la poliespermia, sino que filtra y selecciona activamente al espermatozoide que finalmente permitirá su entrada. Este proceso se basa en una compleja comunicación bioquímica que puede favorecer a los gametos con mayor compatibilidad genética o calidad. Así, la elección críptica representa la última y más íntima instancia del poder selectivo femenino. %% [[Buss2021]]:21 + Gemini 2.0 Pro %% #Rev/2602 #Tipo/Apunte