Comer compulsivamente es un mecanismo del que nos dotó la naturaleza para sobrevivir a la hambruna, pero que nos hace vulnerables a los atracones. En la mayor parte de la historia de la humanidad, la mejor apuesta por la supervivencia era que, si te encontrabas alimento, comieras hasta no poder más. Así, los refrigeradores y la comida rápida barata terminan siendo un riesgo para nuestra salud y en muy pocos casos, un trastorno mental. %% [[Frances2014]]:198 %%
#Rev/2602 #Tipo/Apunte