Según Hayek, nuestro instinto favorable a la justicia social (en particular, a la redistribución de la riqueza) proviene de nuestro pasado como miembros de pequeñas tribus de cazadores-recolectores en que el líder distribuía en el grupo los alimentos que recolectaban. Sin embargo, en dichas sociedades no existía ni la propiedad privada, ni la libertad individual como las conocemos hoy. %% [[Kaiser2024]]:34 %% #Rev/2602 #Tipo/Apunte