La hipótesis del hidrógeno de Martin-Müller, un modelo de mitocondria temprana, propone que **no existió una fase amitocondrial durante la evolución de eucariota**: la mitocondria y la célula eucariota evolucionaron en conjunto, como resultado de la simbiosis entre dos procariotas. %% [[Archibald2015]] %% El huésped era una arquea autotrófica metanogénica y el simbionte una alfaprotobacteria metabólicamente sofisticada. En ausencia de oxígeno, el simbioneta producía gas hidrógeno y dióxido de carbono como desecho, que servía para energizar el metabolismo anaeróbico del metanógeno con el cual estaba fuertemente asociado. La alfaproteobacteria eventualmente pasó a residir dentro del metanógeno y la transferencia de genes del endosimbionte al huésped cementó la relación, proveyendo al metanógeno con los medios para importar moléculas orgánicas del entorno y llevar a cabo la glicólisis. %% [[Archibald2015]] %% Esta hipótesis es valiosa desde el punto de vista metabólico ya que puede explicar por qué el huésped necesitaba al endosimbionte (hidrógeno) y por qué la transferencia endosimbiótica de genes era importante (convirtió a un huésped autótrofo en heterótrofo). Sin embargo, esto no significa que esté libre de controversia. %% [[Archibald2015]] %% #Rev/2602 #Tipo/Definición