De haberse aprobado el proyecto de Nueva Constitución de 2020 (alias *el mamarracho*), se configuraban en Chile todos los elementos para desplegar en lo sucesivo el Socialismo del siglo XXI (segunda ola).
La Constitución del Estado de Chile quedaba supeditada a todas las prácticas discursivas relacionadas con el [[Identitarismo|identitarismo]], como la perspectiva de género o el indigenismo y principios morales como la igualdad sustantiva o la justicia social. Es decir, la propuesta de cambio se basaba en el reconocimiento, mediante la Carta Magna, de la existencia de dos grupos enfrentados, opresores y oprimidos.
De hecho, Laje enmarca el Estallido Social en el contexto de una segunda ola de Socialismo del siglo XXI. La primera (Kirschner, Morales, Chávez) no habría dado resultado porque sus intentos por aprovechar los medios culturales (escuelas, UES, medios de comunicación) fracasaron, lo que terminó dando paso a la instalación de gobiernos de derecha (Macri, Lula, Piñera, Uribe, Bolsonaro).
Habida cuenta de esto, se desplegó toda una estrategia para hacer que el malestar de las personas estallara como una olla a presión que se sigue calentando después de un cierto punto de no retorno. Recordemos que por la misma época hubo estallidos en Ecuador, Colombia y Perú, todos países que no habían caído en la primera ola.
%% Basado en los dichos de Agustín Laje en un capítulo de Sin Filtros, 2024 %%
#Rev/2602 #Tipo/Reflexión