Freud planteó que la libido representaba una medida de nuestra energía psíquica, entendida esta como un impulso o fuerza motivadora. Esta energía sería por tanto una fuente limitada que, si se usa para un fin, no puede usarse para otro. Así, si el individuo gastaba una parte importante de esta energía, por ejemplo, a través de la masturbación o el sexo excesivo, podía quedar con menos recursos para actividades creativas, laborales o de relaciones personales. %% Síntesis propia comprobada con Gemini %% ## Relacionado - [[Yo, superyo y ello]] #Rev/2602 #Tipo/Definición