Según Emmanuel Danann, **mientras existan leyes supremacistas que pongan a la mujer por encima del hombre solo por ser mujer, todos los hombres estamos en un estado de libertad condicional permanente.** Basta con que una mujer acuse de algo a un hombre para que dicha afirmación se transforme en una verdad jurídica y el imputado sea sujeto de un castigo en forma de privación de su libertad. Esto no significa que todas las leyes que han surgido en el contexto de consolidación del feminismo padezcan de este sesgo. De hecho, dada la historia de opresión hacia la mujer resulta razonable instaurar leyes que resguarden que, por ejemplo, los cargos públicos puedan ser ocupados por hombres y mujeres, sin que su sexo suponga un impedimento o dificultad adicional. En mi opinión, **las personas deberían obtener sus puestos en función de méritos sin que características como su sexo o su género supongan alguna suerte de aspecto favorable o desfavorable.** Sin embargo, entiendo que si se deja a la suerte, pueda haber una cierta inclinación de la balanza en favor de los hombres, al menos en algunas áreas. Sin embargo, no estoy del todo seguro de que esto efectivamente sea así, más allá de lo *razonable* que suene. #Rev/2602 #Tipo/Reflexión