Otro factor elemento a tener en cuenta respecto de los orígenes de la inconformidad con nuestra vida tiene que ver con el exceso de atención que prestamos al valor del resultado y, por otro lado, la nula atención que prestamos al valor del proceso. En las analogías anteriores hablamos de "alcanzar una meta", un punto en el horizonte que pareciera moverse a medida que avanzamos. Pero, ¿qué tal si nos centramos en encontrar satisfacción en el proceso mismo? Todo camino está lleno de aprendizajes, de crecimiento personal y de nuevas conexiones que se van formando en el camino. En lugar de buscar tachar nuevos elementos de la lista, disfrutemos el proceso que nos permite ir tachando cada uno de ellos. Cumplí un nuevo objetivo, conseguí un objeto que deseaba, mejoré mi conocimiento sobre tal o cual tema, conocí a esta nueva persona, ¿qué aprendí en el proceso y qué lo hizo valioso? #Rev/2602 #Tipo/Reflexión