El grosor adecuado no solo influye sobre la capacidad del cable para transmitir la electricidad sin derretirse, sino también para hacerlo de manera eficiente sin perder tanta energía en forma de calor. En otras palabras, un grosor inadecuado produce un desperdicio de energía y, en caso de que la intensidad de corriente sea muy alta, un daño en el [[Aislante|aislante]] o incluso un incendio. %% [[Hartwell.ea2014]]:28 %%
#Rev/2602 #Tipo/Apunte