Las personas autistas normalmente hacen poco contacto visual. Cuando lo intentan (por ejemplo, para que su interlocutor sienta que le están prestando atención), les resulta agotador o terminan haciéndolo por periodos demasiado largos, contraviniendo el propósito original y llegando a incomodar al otro. %% [[Kotowicz2022]]:17 %% #Rev/2602 #Tipo/Apunte