El autismo (como ocurre básicamente con todos los trastornos mentales) se define en base a un conjunto de patrones conductuales (como la dificultad para comunicarse con personas neurotípicas de manera efectiva). Una definición más rigurosa debería considerar los marcadores neurobiológicos del neurotipo autista así como las experiencias y desafíos internos que reportan los autistas. %% [[Price2022]]:32 %%
> Es decir, deberíamos transitar desde una definición basada en lo que ven los terceros cuando se enfrentan a una persona autista hacia una donde se considere la experiencia del individuo mismo además de indicadores biológicos objetivos que se puedan medir usando, por ejemplo, alguna técnica de imagenología.
## Fundamentos
- El cerebro de cada autista exhibe su propio patrón de conectividad, con algunas regiones hiperconectadas ([[Poda sináptica|poda sináptica]] inhibida) y otras hipoconectadas (¿poda sináptica aumentada?).
- Muchos autistas continúan desarrollando sus habilidades sociales y emocionales hasta después que los alistas.
- Los autistas tienen diferencias neurofisiológicas (corteza cingulada anterior, neuronas von Economo y excitabilidad neuronal).
- El cerebro autista no procesa la información de manera intuitiva, por lo que no ven respuestas obvias a las cosas y necesitan desmenuzcar las preguntas (enfoque de abajo-arriba).
%% [[Price2022]]:32-37 %%
#Rev/2602 #Tipo/Reflexión