Una buena retroalimentación tiene dos componentes esenciales que no pueden faltar: 1. Que me diga algo que no sé, que no noté que hice mal o que podría hacer mejor. 2. Que me diga cómo puedo mejorar. Esto conlleva dos supuestos: 1. Que siempre pasaremos algo por alto, porque la capacidad de nuestros sentidos es limitada y porque la perspectiva de otro nos puede proporcionar una mirada distinta. 2. Que siempre habrá algo que se puede mejorar, incluso si el resultado ya es muy bueno. #Rev/2602 #Tipo/Reflexión