Solo hay dos razones por las que hacemos lo que hacemos: 1) Porque queremos y 2) Porque somos forzados a hacerlo. Y en ambos casos, no hay [[Libre albedrío|libre albedrío]]. Si somos forzados a hacer algo, es evidente que no estamos actuando libremente y que, por tanto, no tiene sentido hablar de libre albedrío en ese contexto. Por otro lado, si hacemos algo porque queremos, asoma la ilusión de que tenemos libre albedrío: aparentemente hemos decidido libremente hacer algo. Digo que este razonamiento configura una ilusión porque, a diferencia de lo que pensamos, no tenemos control sobre la intención de querer hacer algo, es decir, sobre *querer querer hacerlo*. Independiente de cual de los dos caminos sigamos, la conclusión es la misma: el libre albedrío no existe. Uno siente que tiene control sobre sus decisiones, pero la verdad es que no. El libre albedrío no es más que una ilusión. #Rev/2602 #Tipo/Reflexión